Querido ____________:
Hace mucho tiempo, en la primera Navidad, nací en un pueblito llamado Belén. No había lugar para mi familia en el mesón, así que mi primera cama fue un pesebre, donde comían los animales. Esa noche, unos pastores que cuidaban sus ovejas escucharon la buena noticia de los ángeles y corrieron a verme.
Te cuento esto porque la Navidad es un cumpleaños, y tú eres parte de él. Cuando tu familia enciende el árbol, canta un villancico o envuelve un regalo, están recordando la noche en que vine a estar con ustedes.
Conozco tu nombre, ____________. Sé lo que te hace reír y lo que te preocupa a la hora de dormir. Cuando me hablas, aunque sea de cosas pequeñas, te estoy escuchando.
Esta Navidad, sé amable con alguien que se siente solo. Comparte algo que te guste mucho. Y cuando abras tus regalos, recuerda que los mejores regalos son las personas que están a tu lado.
Feliz Navidad. Te quiero mucho.
Jesús
